Presentación

 

 

 

No soplar las aspas del molino satánico”

 

En este número 24 presentamos un muestrario de acciones y reflexiones que transcurren en el campo de la ESS durante este “período especial” de pandemia del Covid-19.

Luiz Inácio Gaiger retoma la imágen del “molino satánico”, metáfora utilizada por Karl Polanyi para referirse al funcionamiento del mercado desregulado: ante un contexto hostil a las dinámicas de construcción de una sociedad más justa e igualitaria, Gaiger nos propone rumbos y criterios para no reproducir el mismo capitalismo. En su texto “A reciprocidade e os coletivos de auto-organização da vida comum: uma resposta ao capitalismo de crise” Gaiger reafirma que las crisis actuales no son una anomalía sino el resultado esperable –e inevitable– de la etapa actual del capitalismo. Pero sobre todo propone una mirada más profunda del concepto de “reciprocidad”, subrayando su relevancia como principio y no solo como mecanismo de vinculación entre las personas, destacando que la singularidad de la economía solidaria no reposa en su carácter de resistencia ni de oposición a la lógica del mercado y la acumulación, sino precisamente en ese principio de reciprocidad.

Esta misma categoría es analizada en dos textos escritos desde México por Norihisa Arai y Daissy Colín Dimas y Juan José Rojas Herrera. En el primer caso, “La reconsideración del don/reciprocidad como el núcleo de las economías alternativas” el autor la inscribe junto con otras lógicas, a partir de la noción de Comunalidad y sus representaciones en la vida zapoteca/mixe de la Sierra Norte de Oaxaca, asociándola con la importancia de construir narrativas incluyentes. En el artículo de Colín Dimas y Rojas Herrera “La práctica del trueque en una comunidad Mazahua del Estado de México”, ambos autores analizan el modo en que la dinámica del trueque emerge desde una trama de sociabilidades y la realimenta, asignándole potencialidad para producir mayores niveles de igualdad social y económica.

Silvina Rocio Freyberg escribe “Hacia una nueva ética del trabajo: los aportes de la economía social y solidaria en la redefinición de su centralidad”, focalizando en la necesidad de reconceptualizar el sentido del trabajo más allá del empleo, en el marco de una transición hacia otra organización social de los recursos, que deberá sincronizarse con la dinámica de mercantilización-desmercantilización, dando las inevitables disputas en el plano político y económico.

Rodrigo Fernández Miranda, en su reflexión sobre “Cuatro pilares para el funcionamiento de procesos colectivos” analiza la lógica de funcionamiento interno de las experiencias de la Economía Social y Solidaria, proponiendo criterios a tener en cuenta para su autogestión, a partir del vacío teórico y empírico en este campo, y apuntando a fortalecer las capacidades de experimentación y construcción colectiva de conocimientos y herramientas propias, desde las coordenadas de la autonomía y la solidaridad.

Kaio Lucas da Silva Rosa, Ana Carolina Guerra y Dimitri Augusto da Cunha Toledo en el artículo “Valores da Economia Solidária e Políticas Públicas”, estudian los valores y creencias de los gestores públicos de las políticas de la economía solidaria, a partir de su consideración como protagonistas de un debate donde se disputa el lugar de la economía solidaria, ya sea como simple política asistencial, paliativo ante las presiones sociales generadas por el desempleo, herramienta de acuerdo social para la gestión de las crisis, o como dinámica con potencial emancipatorio.

Por su parte, en “Debates y reflexiones en torno a las políticas públicas locales de acceso al consumo. El caso de la Feria Franca de Villa María”, Guido Raul Gasparrini y Gabriel Alejandro Suarez Fossaceca describen los alcances de una política pública a nivel local (municipal) en Argentina, implementada en un contexto político y económico nacional sumamente desfavorable, pero que no obstante logró mejoras sustanciales en el abastecimiento de la población, con una activa presencia del Estado en la cuestión social, en asociación con actores públicos y privados, y articulando objetivos de comercialización, socialización y organización social.

Cris Fernández Andrada, Bernardo Parodi Svartman y Egeu Gomez Esteves, en su “Experiência da vida de cooperativa: reflexões psicossociais sobre interações solidárias”, comparten las reflexiones escritas “en primera persona” surgidas de su propia participación en una cooperativa, como escenario de condiciones para el desarrollo de la creatividad y la solidaridad, afirmando que la reflexión teórica de la propia práctica es una actividad fundamental para el desarrollo de una cultura solidaria.

En la reseña del libro coordinado por Leïla Oulhaj: “La Economía Social y Solidaria en un contexto de crisis de la civilización occidental. Alternativas ante la migración y la desigualdad de género en México, San Francisco y Granada”, realizada por Rodrigo Rodríguez Guerrero, se presentan 6 estudios de caso que ponen en diálogo a la ESS y las cuestiones de género con el tema de las migraciones.

Finalmente completamos este número de Otra Economía con una sección especial sobre “La ESS en la crisis del COVID-19. Miradas desde el Cono Sur”, donde incluimos 4 artículos que describen las diferentes estrategias, adecuaciones e incertidumbres que tuvieron las prácticas de ESS en Uruguay, Brasil, Chile y Argentina, describiendo tanto el impacto como las reacciones de las organizaciones sociales y económicas, y los alcances y limitaciones de las políticas públicas implementadas en sus respectivos países.

En todos los casos, aún con altibajos, puede advertirse la madurez alcanzada por la ESS, que va dejando atrás una etapa de simple “refugio” ante las crisis para comenzar a perfilarse como alternativa concreta, sistémica, con horizontes estructurales y de largo plazo.

 

  

Daniel Maidana

Editor